martes, 11 de febrero de 2014

NO BASTA CON ALENTAR


NO BASTA CON ALENTAR…UNETE A LA RECUPERACION DEL CSD COLO COLO

 
 
Desde 2009 hasta hace algo más de un mes estuvimos viviendo momentos difíciles pero bonitos como hinchas y socios.

Fue en el contexto de la frustración deportiva, una concesionaria alejada al espíritu colocolino y una dirigencia inexistente donde muchos se levantaron (incluyéndonos) de sus asientos y no precisamente para ver mejor un gol que estábamos por hacer, sino más bien cansados que los dirigentes nefastos, jugadores que no merecían estar vistiendo la armadura blanca y la empresa que se dedica día a día a hacernos “entender” cuál es nuestro lugar en este mundo del futbol mercado, nos hicieran goles de mitad de cancha.

Y nos levantamos entre tanta desunión colocolina para unir, para construir, desde el sueño de un club distinto, más cercano al adn popular, integrador y moderno, lazos indestructibles desde bases sólidas, populares (como este club), transversales y llenas de amor del único para levantar a Colo-Colo y porque no refundarlo.

Desde la nada se levantaron organizaciones, antiguas en su nombre pero modernas en sus objetivos y formas. Las alicaídas filiales, conocido fenómeno pre-quiebra propio de regiones que buscaba acercar Colo-Colo a la gente del país, reaparecen ahora desde los barrios de Santiago, en una ola que provocaría en pocos meses una marejada de filiales nuevas o reconstituidas. Estas, de manera patuda, tomaron como propias las obligaciones del Club Social, no obstante carente de recursos (en comparación al CSD y a BYN) lograron levantar proyectos bajo una buena organización, compromiso y locura por el cacique, no sin problemas ni dificultades.

Escuelas de batucadas, talleres, escuelas de futbol, de mapudungun, ayuda a gente en riesgo social, grandes actividades para niños y captaciones masivas de socios, entre otras, han adornado este camino transitado a pie descalzo por el colocolino común.

Y son estas cosas las que hacen poner la piel de gallina. Más de 35 mil socios en la peor campaña deportiva además del manifiesto quiebre institucional nos hace remontar al 2002 cuando en plena quiebra socios e hinchas repletaron estadios siguiendo la campaña del viejo amigo pero con savia joven y sin experiencia. Pero qué más da, cuando tu amigo, tu hermano se encuentra alicaído, es natural apoyarlo y estar ahí, así somos los colocolinos.

 Hoy por hoy vivimos con la sonrisa en la cara, bien merecido por lo demás, estuvimos en las malas alentando pero además construyendo un Club distinto, insertando la insignia del popular en la vida común y corriente del ciudadano recuperando espacios en la sociedad, lo que hace que estos triunfos y  sobre todo buen juego nos llene de esperanza, de que la “30” llegara más temprano que tarde y que celebraremos junto a los amigos de siempre la trigésima antorcha que alumbra nuestro destino.

Estos buenos momentos en lo futbolístico pone a prueba la memoria del hincha y socio, el cual no debiese olvidar lo vivido anteriormente. No debe olvidar que Colo-Colo es de su gente, de la que aguanto las malas pagando entradas carísimas y entrando a empujones al estadio, su estadio por lo demás. No debe olvidar que desde la llegada de la concesionaria son múltiples los jugadores que no merecen vestir la camiseta sin embargo se la calzan de igual forma cosa que ni en sus mejores sueños hubiese ocurrido. No debe olvidar que el semillero del tetracampeonato no provino desde su gestión y que, apenas pudieron, desmantelaron el plantel imitando la extracción de recursos naturales sin compasión por amigotes de los negocios inescrupulosos. No debe olvidar que prescindieron de Esteban Paredes, y mediante la presión del hincha, lo recontrataron desembolsando dinero que hace un mes no existía. No debe olvidar que si no fuese por el terco de Hector Tapia, seguirían llegando papelones cobrando sueldos millonarios a Colo-Colo. Así seguiríamos en un largo “no debe” futbolístico provocador a la memoria de hincha, de cancha, de juego, no obstante, y tal vez sea lo más importante, nuestra memoria colocolina no debe olvidarse de que la decisión ya no la toman los socios y que no tiene voz en el destino de Club. No debe olvidar que la participación prometida donde “todos seriamos dueños del club” es falso ya que sólo quien tiene sumas de dineros infrahumanas puede sentarse en una mesa larga con 8 colegas más a definir las directrices del Club, de un club lejano para ellos y que no les pertenece.

Los insípidos buenos momentos que vivimos en lo deportivo, además de la alegría, nos pone a prueba nuestra condición de hinchas y socios, desafía en cada instante la conciencia de socio que tenemos o estamos desarrollando, donde debemos seguir de pie con la claridad de que lo que sucede en la cancha es lo mínimo que esperamos de Colo-Colo y que la lucha que comenzamos en las malas no puede detenerse en las buenas.

Lo construido desde las bases, desde la desesperación que provoca la nula participación y la caída del precipicio que presenciamos de nuestro club, no debe acabar si no fortalecerse. Ese es el gran desafío. Que esta lucha desinteresada, que tiene un único propósito el cual es ver a un Colo-Colo distinto, cercano, no decaiga y se nutra de nuevos hinchas y socios.

Acá es donde entra a jugar la participación de todos. Es fundamental que tú como colocolino seas parte de esta historia que en Noviembre espera enriquecer desde adentro al más grande de todos.

Participa, construye, trabaja en la reconstrucción de este Colo-Colo. Que no te cuenten como se hizo, se tu quien le narre a tus hijos como Colo-Colo llego a ser lo que será en 10, 20 o “30” años más.

¿Cómo participar?

Únete a la filial más cercana, ayudando a la construcción de proyectos con tu fuerza y conocimiento. Escuelas de Futbol, Preuniversitarios, y muchos otros proyectos requieren de mas colocolinos para su desarrollo.

Contactos de filiales:  www.filialescolocolo.com

 

 
 
Y YA VERAN, QUE TODOS JUNTOS RECUPERAMOS AL CLUB SOCIAL!!
 
 

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