El rol social, en el ADN
colocolino…
Que esta insignia, la del indio
en el escudo azul, supera cualquier límite tanto fronterizo, deportivo, político
y social no es novedad.
Conllevando dicha aseveración es
que no es de extrañar que cada día los colocolinos hagan gala de este deber
social que siempre acompaña al equipo fundado por David Arellano.
Durante todos los sábados de
Julio estuvimos recibiendo y recolectando ayuda para el campamento “El Toqui”,
por lo demás hermosa coincidencia.
Levantar y “limpiar” el nombre de
Colo-Colo para el público en general es muy difícil. Lamentablemente muchos se
han preocupado de ensuciarlo con malas gestiones, intentando saquearlo y otros
entendiendo de mala forma lo que significa nuestro club, alzando la violencia
en nombre de “Colo-Colo” tanto contra hinchas de otros equipos como
delinquiendo en el extranjero. Sin duda limpiar el nombre de Colo-Colo es difícil
toda vez que se asocia directamente a delincuencia, pero lo hacemos con agrado,
amor y compromiso a nuestra gran pasión.
El sábado 3 de Agosto de 2013 llegamos
al campamento olvidado por las autoridades gubernamentales a dar nuestra mano. El
campamento se ubica detrás de la fábrica de la empresa Goodyear que se
encuentra en Camino a Melipilla, en Maipú. Este ha sido víctima de las
inclemencias de este invierno y de hechos fortuitos pero con causas conocidas,
no atacadas por las autoridades, como el desborde de un acueducto que se
encuentra en las inmediaciones, sobrepasando a todas las casas con agua
aumentando el frio y humedad de sus habitantes. Este es un llamado también a
las demás organizaciones comunales a ir en ayuda del sacrificado “Toqui”.
Logramos sacarles una sonrisa a
cada uno de los habitantes, niñas, mujeres, hombres y abuelitos recibieron
ropa, carbón y un rato agradable donde se compartieron tallas, bromas,
realidades y esperanzas.
Agradecemos a nuestros apoderados
y alumnos en la recolección de Ropa de invierno y carbón y a toda la gente que sintió
el llamado de ayuda y aporto con su granito de arena.
Pero por sobre todo, agradecemos
al campamento “El Toqui”, quienes nos abrieron la intimidad de sus hogares y
nos regalaron invalorables sonrisas de pequeños momentos de alegría y
agradecimiento.
Colo-Colo es esto, no es sólo la
pelota.
Al final del día una bandera flameaba en el Toqui…
era la del Cacique indomable dueño de sangre altiva y noble corazón.
Filial Maipú Luis Mena
¡Seguimos Avanzando!


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