Este sábado recién pasado (6 de Julio de 2013) quedará a
fuego marcada en la memoria de niños, apoderados y socios de la Filial Maipú
Luis Mena.
Todo comenzó a eso del mediodía, cuando en el punto de encuentro
comienzan a llegar nuestros alumnos con sus zapatos nuevos, poleras de la
filial y sus “looks” propicios para este gran debut, el que muchos socios de la
filial soñábamos cuando la escuela solo vagaba en las soñadoras y utópicas
imaginaciones propias del querer hacerlo todo.
Llego el gran día, aquel que muchos esperábamos con el
nerviosismo propio de la primera vez. Los niños y apoderados con entusiasmo
llegaron también como unos filialinos mas a reencontrarse como cada sábado lo
hacen. Se aproxima la micro y todos arriba. El camino a San Miguel, lugar donde
se enfrentaría a la Escuela PEPSICO, era el destino.
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| Los niños esperando el bus |
A la misma hora en la
Plaza de Chamaco, bajo la organización de la Filial Francisco Valdés Muñoz, se
daba inicio al campeonato de socios e hinchas colocolinos. Otra instancia más
que engrandece a nuestro club.
La micro llega, y se bajan nuestros jugadores llenos de
expectativas y ganas de jugar. Las
banderas en alto dan aviso a los asistentes del lugar de nuestra llegada. Sin
duda un gran momento.
Nuestra Escuela ya en cancha, bajo la atenta mirada de
filialinos y apoderados, ya se dispone a la distribución en el campo de juego.
Se dividen las tres categorías para la preparación de sus respectivos
encuentros. La CategoríaCóndor Rojas (5 a 7 años), Categoría Alfonso Neculñir (8
a 10 años) y Elson Beiruth (11 a 13
años) ya estaban en el césped, en canchas separadas para dar comienzo a los
encuentros paralelos donde se dictaría la suerte de nuestros jugadores.
El pitazo inicial y todo lo demás queda atrás. El norte es
el arco rival.
El nerviosismo era evidente pero rápidamente da paso a un
compromiso por el equipo donde aparece el compañerismo vital en este tipo de
deporte.
LLEGO EL PRIMER GOOOOOOL ¡!!
Es la Elson Beiruth la que marca el primer gol de la Lucho
Mena, los pelos se erizan y la piel se descompone en el momento de la
concreción, un solo grito se escucha. Como colocolito, ya éramos locales en San
Miguel ¡!!
Pegado a la primera celebración, se escucha el grito de gol
de la Cóndor Rojas que iguala su partido a uno. Cabe recalcar el compromiso de
nuestros más pequeños jugadores. Presenciar al más fiel estilo “Lucho Mena” la
barrida de los filialinos al rival que se demandaba sin contrapeso al arco es
impagable.
Posteriormente nuestros “peques grandes”nos obligan a gritar
una nueva conquista, y así suman 3 consecutivos. Ya era goleada.
La Segunda categoría Alfonso Neculñir aún no celebra,
estamos a cero, el nerviosismo y las miradas apuntaban a este disputado
encuentro.
POR FIN LOS ABRAZOS
Los partidos maduraban y nuestros jugadores ya comenzaban a
sentir el cansancio pero con la garra característica colocolina la categoría Cóndor
Rojas golea a su rival de turno seguido de un C-H-I de infarto ¡!!. Los
asistentes se trasladan a la segunda cancha donde se jugaba un emocionante
encuentro donde la Alfonso Neculñir luego de un difícil encuentro va ganando
por un gol. Termina el partido luego de los gritos típicos: “La hora profeee”.
La celebración acompaña la victoria con otro estruendoso C-H-I.
Pero la Elson Beiruth no quería ser menos, y luego de tener
un gran saldo a favor (5-2), pelió cada balón para cerrar el marcador en un 5-4
solido ¡!
El debut no podía ser mejor, el grito ensordecedor dejaba en
alto las banderas del Mapuche en el escudo azul y la leyenda roja mítica de
COLO-COLO.
El ¡COLO-COLO DE
CHILE! despertó a San Miguel entero. Siendo locales fuera de nuestra cancha y
en nuestra primera experiencia de competencia lo logrado no podía ser mejor.
Ganamos en todas las series.
La gratuidad, amor, compromiso, pasión y perseverancia venció
a la Escuela de PEPSICO.
Sabemos que hay mucho que mejorar, tenemos muchos errores
que solucionar, en cancha nuestros jugadores están recién partiendo y nosotros
como escuela aprendiendo a hacerla, pero dejennos el derecho a soñar por unos
segundos con ser los mejores.
El próximo sábado nuevamente a los entrenamientos y a pensar
en un próximo encuentro. Se ganó respetando al rival de turno, con humildad y
con el saludo final propio del legado de Arellano.
Rumbo a casa, la misma micro llevaba durmientes a nuestros
pequeños “Cracks”. Tal vez, porque no, algún día cuenten cuando grandes,este
pequeño logro como anécdota, con orgullo y nostalgia. Con eso estamos más que
pagados.
La Lucho Mena nació
grande. Igual que Colo-Colo.
Patricio Cordova.